viernes, 9 de agosto de 2013

UNA FIESTA POPULAR, LA CONMEMORACIÓN DEL 231 ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL GENERAL VICENTE GUERRERO, AYER EN TIXTLA


En esta histórica ciudad reinó la alegría, al unirse pueblo y gobierno de Guerrero para rendir homenaje al ilustre tixtleco, el único y verdadero consumador de la Independencia de México -como lo definió el gobernador Ángel Aguirre en su mensaje, el general Vicente Guerrero, en el 231 aniversario de su nacimiento.
 
Desde temprana hora, las calles de esta ciudad, cuna también del académico y escritor Ignacio Manuel Altamirano se llenaron de gente, que proveniente de distintos municipios del estado llegó para sumarse al homenaje a Vicente Guerrero; la plaza cívica estaba lista para recibir a los visitantes, y el monumento al caudillo homenajeado, ubicado en el centro de la plaza central, parecía esperar el momento que  le colocaran la ofrenda floral.
 
 Tras templetes fueron dispuestos al pie de la imponente iglesia de San Martín de Porres. El central para el gobernador, miembros del gabinete, representantes de los poderes Legislativo y Judicial e invitados especiales; los otros dos, para otros funcionarios y de los ayuntamientos vecinos que participaron de las festividades.

El sol caía a plomo y los contingentes que participaron en el desfile, se preparaban, y allá al fondo de la avenida principal, frente al Santuario a la Virgen de la Natividad, los danzantes con sus trajes de colores vistosos, se hacían notar, mientras en el Zócalo todo estaba dispuesto para la ceremonia. 
Cuando el gobernador Ángel Aguirre Rivero arribó al monumento al General Vicente Guerrero, realizó la guardia de honor, acompañado por el alcalde de Tixtla, Gustavo Alcaraz Abarca; los titulares de los poderes Legislativo y Judicial, Bernardo Ortega Jiménez y Alberto López Célis, respectivamente, y Javier Guerrero García, subsecretario de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio, de la Sedesol federal. 

Tras la guardia y colocación de la ofrenda floral, el mandatario y su comitiva, seguido por una nube de fotógrafos y periodistas, caminó hacia el templete principal donde ya estaban los titulares de las distintas secretarías,  funcionarios e invitados  especiales.
 
Inmediatamente inició la ceremonia oficial, y luego de que se presentó al presídium, el mandatario estatal pronunció el discurso oficial, donde destacó que Vicente Guerrero es síntesis de fidelidad, desprendimiento, sublimidad y entrega total "que lo hicieron resistir y soportar con fiereza los embates de los representantes más enconados del conservadurismo y de una monarquía vetusta que gobernaba a escondidas al pueblo".
 
La gente, atenta no perdía detalle de las palabras del gobernador Aguirre Rivero, quien hábilmente hilvanaba las palabras de su mensaje, en honor al héroe nativo de este lugar que creció "bajo el amparo de estas elevadas montañas tixtlecas", y destacó la exigencia en algo que parece injusto para los guerrerenses, "que se reforme la arenga del Grito de Independencia y se incluya al general Vicente Guerrero Saldaña",  frase que le mereció una ovación unánime de los presentes. 

El discurso del representante presidencial, Javier Guerrero García, no fue diferente en datos históricos, y en siete minutos desglosó la vida y obra del insurgente tixtleco. La gente escuchaba atenta, y tan pronto culminó, a las 10 de la mañana con 50 minutos, dio inicio la fiesta con el desfile ya tradicional que fue encabezado por las fuerzas armadas, integradas por hombres y mujeres que ofrendan su vida al servicio de la patria.
 
Bandas de guerra, escoltas, banderas, vehículos diversos y contingentes a pie marcharon por la avenida Vicente Guerrero, destacando las jóvenes militares que estoicamente se mantuvieron haciendo guardia ante el monumento del insurgente. A la columna militar le siguieron los integrantes de la Marina Armada de México y el club de la Tercera Edad, con su reina al frente, y portando el banderín un fuerte y saludable hombre que dijo al mandatario su edad: 90 años. 
Los contingentes siguieron, la fiesta también, y así, jóvenes estudiantes, servidores públicos estatales y municipales pasaron frente a presídium, andando a los acordes de marchas y otras melodías interpretadas por la banda de música del gobierno del estado, y de pronto, la alegría aumentó al distinguirse a lo lejos el fandango guerrerense, esa expresión cultural que le ha dado la vuelta al mundo y que identifica al estado de Guerrero.
 
Danzas de los Tlacololeros, Diablos, Moros cabezones, Mudos, Nitos, Pescados, Manueles, Machos, Tigres, Zopilotes, Tecolotes, Maromeros y Tortugas desfilaron frente a la gente que parecía no importarle que los rayos del sol cayeran a plomo, culminando con la presencia de los Diablos de Teloloapan, que con sus originales máscaras que pesan hasta 50 kilos, dieron una muestra de su habilidad en el manejo del chirrión.
 
Los minutos transcurrían y el desfile se hacía interminable; los contingentes continuaban, y tras los grupos provenientes de distintos municipios del estado, por fin hicieron su aparición los hombres a caballo que dieron fin a este ya tradicional desfile, cuyo parte, a cargo del coronel Gregorio Espinoza Toledo, fue sin novedad, no obstante que participaron miles de personas, vehículos militares, caballos, escoltas, ambulancias, carros alegóricos y más, mucho más. 
Y así, con el ambiente festivo que refleja el sentir guerrerense, culminó esta fiesta en honor a don Vicente Guerrero, "el único y verdadero consumador de la Independencia de México", como acertadamente expresara el gobernador de estas tierras del sur, Ángel Aguirre Rivero. 

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