El
titular de SEDATU, Jorge Carlos Ramírez Marín, asistió a una misa en
esta comunidad.
Esta
comunidad rural, de Atoyac de Álvarez en Guerrero, cambió la noche mexicana por
una misa, a la que asistió el Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y
Urbano (SEDATU), Jorge Carlos Ramírez Marín, quien aseguró que la calidad de
las obras de reconstrucción y de las viviendas no está en duda.
Dijo que La
Pintada es un ejemplo de lo que está bien hecho y explicó que son casas de dos
recámaras con todos los servicios, para las cuales se han invertido mil 200
millones de pesos, totalmente auditables. Agregó que hasta el momento se han
construido 137 viviendas de las 190 programadas.
El Gobierno
de la República hizo el trabajo de ingeniería, el hidráulico y el arquitectónico,
trazó las calles, reforzó el cerro, construyó las casas y dotó a la comunidad
de todos los servicios.
En medio
del colorido de las casas nuevas y el verde de los cerros, los habitantes de
esta comunidad llevaron a la iglesia las cruces de granito que representan a
cada uno de los muertos.
A un año de
la tragedia, los habitantes comentan que se sienten apapachados y jamás han
perdido la fe en sí mismos por eso pudieron levantarse.
Eleazar Núñez
Velazco, ama de casa, explica que todos los días se levanta, abre la ventana y
ve el cerro. “Es imponente, pero no soy egoísta, veo en mi interior, las
heridas no cicatrizan pero entendí que trabajar en equipo nos sacó adelante”,
dice.
Este 15 de
septiembre llovió fuerte y la comunidad se sobresaltó porque las ausencias de
sus seres queridos fueron más sentidas. La naturaleza, comentan, no tiene
palabra y en cualquier momento desata su furia; pero esta vez no ocurrió y las
familias se reconfortan, se sienten seguras al ver que han pasado más tormentas
y la obra resiste.
El
arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, en su homilía, rompió la
solemnidad al señalar que este debe ser un día de fiesta porque "en
ustedes renació el amor, la fe, la solidaridad y con ello se renueva la vida,
la sociedad".
Les dijo
además que las autoridades civiles, el Gobierno de la República, la SEDATU, los
tienen presentes en sus necesidades y prueba de ello es que a un año de la
tragedia ya tienen casa nueva, servicios y un futuro promisorio.
Al
aniversario de conmemoración de La Pintada, asistió la Brigada Internacional de
Rescate Tlatelolco Azteca A.C, mejor conocida como los Topos Aztecas, que
durante dos meses trabajó para rescatar
los cuerpos de las víctimas, acudieron a ratificar su amistad con los deudos.
El
presidente de esta agrupación, Héctor Méndez, recordó que en esos días el
problema era la lluvia que no cedía, “pensamos que el cerro se desgajaría otra vez, y cuando la voluntad flaqueaba
aplicábamos el decálogo Yaqui, no hay frío, ni calor, ni miedo, solo el sentido
del deber”.
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